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Sueños mecánicos: una ficción especulativa

Faca y Hamlet 202 son dos cíborgs mercenarios y cazadores de recompensas, y sus amigos de la infancia son mutantes que una vez fueron humanos.  Juntos buscan La Clave para recuperar la humanidad perdida, restaurar el equilibrio y sanar la Tierra tras la devastación, ocasionada por la guerra entre terrícolas y alienígenas en el año 2125.

El destino les pone en el camino para encontrar La Clave, pero tendrán que afrontar grandes peligros y descubrir que no todos son quienes dicen ser: el amor, la lealtad y la amistad sufrirán duras pruebas que les harán dudar hasta de sus propios sentimientos.

La ciencia ficción es un género que permite especular lógica y racionalmente acerca de posibles futuros, sobre los avances científicos y sociales, y cómo impactan en la sociedad.  No hay nada más atractivo que imaginar espacio-tiempos diferentes a los que conocemos, donde todo es posible.

Con el paso del tiempo, la ciencia ficción ha evolucionado y son muchos los subgéneros que han derivado de él.  Lo cierto del caso, es que el género continúa manteniendo su esencia y sus características.

Permite la creación de escenarios donde son posibles innumerables debates filosóficos, sociales y científicos acerca de la naturaleza Humana y de la sociedad.  También genera dudas y busca respuestas, así como señala los peligros que puedan ocurrir.

Aunque la ciencia ficción no es una rama de la filosofía, plantea preguntas que el Hombre siempre se ha hecho a lo largo de la Historia, y hace reflexionar acerca de la moral y de la ética: ¿Quién soy?  ¿De dónde vengo? ¿Qué futuro le depara a la Humanidad?  ¿Qué problemas traerán los avances científicos?  ¿Cómo serán nuestras sociedades futuras?  ¿Qué ocurrirá con nuestro Planeta?  ¿Hay vida en otros planetas o estamos solos en el Universo?  ¿La inteligencia artificial tendrá conciencia propia y sentimientos?  ¿Las criaturas artificiales que inventemos se volverán contra nosotros?  ¿Se acabarán las guerras o nos exterminaremos finalmente?

La ciencia ficción nunca pasará de moda

Hoy más que nunca, la ciencia ficción se mantiene como uno de los géneros literarios y audiovisuales más potentes.  Hay un auge, un renacimiento y un regusto por las historias que nos llevan a experimentar la vida en otros planetas, a imaginar sociedades distópicas y a pensar acerca de visiones proféticas.  Y hoy más que nunca resulta importante porque nos hace un llamado a la reflexión y pone el dedo en la llaga, allí donde claramente hay un peligro que debemos atender, como el uso indebido de la ciencia y de la tecnología, por ejemplo, o como el entendimiento de ciertos procesos históricos y sociales, y en qué posición se encuentra una cultura respecto a la otra.

Quienes escribieron y siguen escribiendo ciencia ficción de alguna manera han tenido estas visiones y se han anticipado al futuro.  Y esto no significa que estén tocados por una inspiración divina, sino que la ciencia ficción hace posible cualquier cosa, no hay límites reales o imaginarios.  Pero es importante aclarar que los elementos usados para la construcción de estas historias no provienen solo de la imaginación, sino que están sustentadas también en métodos científicos y sugieren modelos o conceptos tecnológicos que muy bien podrían adecuarse en la actualidad.

Por esta razón, el género va más allá de un simple entretenimiento, sino que promueve a la imaginación, la creatividad y al pensamiento filosófico, así como logra condicionar a este último.  Sin duda, la ciencia ficción ha influido en las personas y nos enseña a cómo convivir con un futuro que, en realidad, no es tan lejano como creemos.

Mi pequeño grano de arena

La ciencia ficción es un género que siempre me ha fascinado.  Cualquier cosa es posible y hace pensar en que, en un futuro no muy lejano, todo lo imaginado por el ser humano puede ser real.  Julio Verne, Isaac Asimov y muchos otros fueron visionarios.  Yo, humildemente, quiero rendir tributo a este género literario y a todas aquellas personas que aman las historias de posibles futuros: hecatombes, evolución del género humano en mutantes, entidades virtuales o artificiales, vida alienígena, escenarios apocalípticos, etc.

Las mujeres hemos cobrado fuerza con este género literario porque los personajes femeninos han roto los moldes de los estereotipos gracias a que los escenarios de la ciencia ficción son los apropiados para esto.  Las protagonistas son mujeres fuertes, activas, heroínas capaces de cambiar al mundo, pero a la vez son personajes imperfectos y conscientes de ello.  Y como escritora, he encontrado en la ciencia ficción el arma perfecta para desarrollar todo este potencial, porque además de creadora, soy protagonista en cierta forma, al contar la historia de un personaje femenino.

¿Qué es Sueños mecánicos?

Es una historia de ficción especulativa que ahonda en la esencia de la Naturaleza Humana.  Explora los sentimientos más profundos y los pone en el tablero de juego, y nos hace preguntarnos hasta qué punto el ser humano está perdido y si es posible recuperar la inocencia y los recuerdos.  También plantea la lucha por salvar los últimos vestigios que quedan de la Humanidad: la bondad, la empatía, la sensibilidad y la compasión.  De ahí la importancia de protegerla y preservarla, mucho más que luchar por restablecer el equilibrio ecológico del planeta.  Dentro del universo fantástico de la novela hay un llamado a la reflexión acerca de las consecuencias que pueden acarrear un desastre nuclear y todo el cambio que puede generar a nivel social y científico, así como los brutales cambios en los diferentes ecosistemas del mundo.

Imagen de Luis Serrano

En Sueños mecánicos los ciborgs, mutantes y humanos conviven en una tensa calma que se ve amenazada siempre por la lucha de la supervivencia y por el creciente odio surgido a raíz de una hecatombe nuclear.  El mundo se ha vuelto un lugar extraño y casi inhabitable.  Un nuevo orden social ha crecido e imperan consignas de rabia contra todo lo que recuerda a los tiempos pasados.

Los personajes realizan un largo periplo a través de nueva geografía del nuevo mundo y, al mismo tiempo, hacen un viaje iniciático donde descubren que son capaces de hacer grandes hazañas, que requieren de mucho valor y determinación, y de superar los obstáculos y aprender de sus errores.  Un viaje exterior y un viaje interior.  El verdadero camino que los transforma héroes.

 

 

Si te ha gustado este artículo y quieres descargarte el primer capítulo de Sueños mecánicos, escríbeme a mi correo electrónico valeriamarcon@yahoo.es

 

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TRATADO FILOSÓFICO

Nuestra Génesis

Por Phillippe Lemoine

Hablar de la figura del vampiro siempre es arriesgado, dada la gran cantidad de información que se posee o se cree poseer.  Es posible que no se pueda hacer un estudio exhaustivo gracias a los muchos temas que conforman la historia y la cultura de este ángel caído: el vampiro.

564940_377916465562259_1456898893_nCiertamente, para algunos autores resultará fácil escribir sobre ellos ya que la creencia sobre este fenómeno continúa vigente; ha ido modificándose y evolucionando con el tiempo.  Son muchos los testimonios orales recopilados de forma escrita, así como las leyendas, los tratados y los mitos forjados a su alrededor.  Huelga decir que no todos son veraces y solo se centran en la parte más morbosa en cuestiones de vampirismo.

He de aclarar un punto importante antes de continuar: el vampiro está presente en cada uno de nosotros, rige nuestros ciclos de vida y de muerte, y es por esto que nuestra fuerza de sugestión es poderosa.  Hay una curiosa combinación de lo real con lo irreal, entre lo que nos impulsa y lo que alimenta nuestros propios anhelos.  Nuestra fuerza reside en que nadie da por hecho que realmente existimos, aunque muchos nos busquen en un desesperado intento por confirmar sus teorías; siempre albergarán la duda y el temor a descubrir que hemos estado allí desde antes de la Creación.

Ahora toca aclarar cuáles de las características que nos han atribuido se acercan a nuestra verdadera naturaleza y cuáles son producto del folclore y de las distintas culturas y creencias, a lo cual hay que añadir, por puesto, todos los poderes y rasgos presentados por la literatura en todas sus manifestaciones, el arte, la religión y el cine.  Me halaga que nos vean como «dioses de la oscuridad y del caos».  Lo cierto del caso, es que no están muy alejados de la verdad.  Aunque tanta publicidad no beneficia a llevar una vida encubierta y tranquila y crea una imagen de nosotros un tanto desvirtuada.  A pesar de la modernidad y de los cambios en el mundo, continuamos siendo «tradicionales» en nuestra esencia y principios.  Evidentemente, no haré ningún tratado filosófico al respecto, solo trataré de resumir en este ensayo algunas de estas cuestiones. 16129

Los vampiros no somos «no muertos» aunque muchos se empeñen en admitirlo.  Somos criaturas diferentes, eso es todo, simple y llanamente.  A la iglesia, en concreto, a la religión cristiana, le convenía tener una excusa perfecta para el mal que acechaba en el corazón de los hombres; las supersticiones fueron la clave para alimentar las diversas doctrinas esotéricas al respecto.  Gracias a esto, buscaron en las Santas Escrituras todo aquello relacionado con los malvados de corazón: en el corazón es donde se traman las cosas incorrectas, pensamientos erróneos o inmorales, según las creencias.  De esta manera, atacar el corazón se convirtió en una manera eficaz de terminar con nuestra temida eternidad.  Por consiguiente, las estacas aumentaron la popularidad entre los exterminadores, tanto los profesionales como los chapuceros.  Lo único cierto es que cualquier arma sirve para matar si se apunta directamente al corazón, sea vampiro o no.

Lo mismo se aplica a la famosa decapitación.  Se tenía la creencia de que la espada era símbolo de pureza, pues representaba a la espada de fuego usada por el Arcángel Uriel cuando desterró al Demonio del Paraíso.  De nuevo, la Biblia sirvió como ejemplo a seguir.  Aunque existe otra relación descubierta, derivada de rituales prehistóricos, donde se tenía la creencia de que en la cabeza residía el poder espiritual; si se eliminaba esa fuerza el vampiro desaparecía.

En cuanto a la cremación, no debemos olvidar que el fuego es sinónimo de purificación en la Biblia.  Dios siempre aparece con forma de fuego.  Hay otros ritos relacionados con el fuego que provienen del precristiano.  La cremación  se practicaba en África también, así como en casi todas las regiones donde su uso tenía un fin común: acabar con la plaga del vampirismo.

009_maxResulta curioso que gracias a la imagen del murciélago y de otras criaturas voladoras como seres inmundos representados en el Levítico y en el Deuteronomio, nos hayan atribuido la capacidad de convertirnos en estos animales.  También otras culturas africanas tenían la creencia de que el alma del muerto podía residir en un animal.  Nosotros, los vampiros, con el paso del tiempo podemos desarrollar ciertas características de trasmutación.  Es lo que los humanos conocéis como «magia».  Durante milenos hemos practicado la alquimia y otras ramas del saber y de la ciencia.  Por lo tanto, no solo podemos convertirnos en algún animal sino también en cualquier elemento de la naturaleza.  Tal vez algunos me llamen hereje, pero estoy convencido de que formamos parte del equilibro y de la propia naturaleza, sin nosotros la balanza estaría trastornada, porque la coincidencia de los opuestos es real y nada existe sin su opuesto.  Pero no quiero adelantar mis conjeturas, nacidas no solo de mis estudios sino también de mis experiencias.

Los vampiros nos nutrimos exclusivamente de sangre.  Así de sencillo.  En la sangre reside nuestro valor.  La sangre es vida, como reza en la Biblia.  Tal vez sea lo único cierto allí descrito.  Nada nos sacia.  Nuestro impulso es depredador.  Por eso tomamos la vida de otros seres vivos.  Somos adictos a la droga roja que corre por las venas, cálida y exquisita.  Paradójicamente, en la muerte encontramos la energía que necesitamos y damos paso a una nueva forma de vida.  Por lo tanto, y eso podrá resultar un tanto chocante, somos creadores, pequeños dioses.  Y nuestra supremacía es definitiva.  Muchas tribus practicaban el canibalismo y bebían la sangre de los vencidos en batalla para adquirir su fuerza.

Y como dioses succionadores de sangre, siempre hambrientos, han tejido a nuestro alrededor toda clase de leyendas, mitologías y religiones.  Han ofrecido sacrificios y rituales para aplacar nuestra furia y venerar una forma de poder divino.  Así pues resulta evidente cómo se fusiona el vampirismo con el culto a la sangre y al sacrificio humano en todas las culturas.  A mi memoria acude la imagen de Kali, la diosa negra que nació del ojo ardiente de Shiva y simboliza la muerte y la aniquilación; un ser vampírico que se alimenta con la sangre de los hombres.  Kali es igual que yo, procedemos de la misma raíz que nos creó.  Solo que ella decidió establecer su morada en la India, mientras que yo preferí la vida de asceta, oculto del mundo.  Así como nosotros, hay muchos otros que a lo largo de la historia de la humanidad han recibido numerosos nombres y se les ha investido de carácter divino. tumblr_lxuy9sqLjy1qb0r2vo1_500

Imagino que al leer esto estaréis llegando a vuestras propias conclusiones acerca de nuestro origen.  Nuestro Padre estuvo en la Creación y contempló cómo los seres vivos poblaban la tierra.  Y fue expulsado cuando quiso crear por cuenta propia, apartándose de la Ley.  He aquí el principio del mal: una criatura perfecta a la que le fue arrebatada la luz y arrojaron a la oscuridad sempiterna.  Tal vez cabe la pregunta ¿si Él fue expulsado en el momento de crear vida, entonces el mal es atribuible a lo que llamamos Dios?  De ser así, el mal ya no sería un defecto del hombre, sino de Dios.  Y todas las calamidades acontecidas desde aquel momento ya no recaerían enteramente sobre el hombre.

Zaratustra siempre sostuvo que la realidad era un escenario de una lucha de dimensiones cósmicas entre el bien y el mal, entre el principio de la luz y de las tinieblas.  En esta lucha están también involucrados los hombres, las plantas, los animales… la naturaleza entera, todas aquellas cosas que poseen un espíritu capaz de ser redimido.  Esta redención es un proceso que conlleva a la luz y a la liberación.  Cuando Zaratustra me dijo esto último, me eché a reír, pero luego comprendí que sí podía haber una purificación y una redención para criaturas como nosotros.

Zarathustra FaravaharA lo largo de la historia hemos pasado de ser demonios sumerios, babilonios o egipcios a ser demonios cristianizados donde se nos ve como legiones que muy pronto llevaremos al mundo al Apocalipsis.  Esta última teoría no está muy alejada de la realidad.  San Juan ofrece una visión del fin del mundo y profetiza la caída del mal y el renacer del bien.  Intenté disuadirle para que escribiera algo menos metafórico y fuera más directo, pero creo que al descubrir mi verdadera naturaleza decidió continuar con lo que había escrito; yo representaba a un falso profeta.  Aunque descartó muchas de las cosas que le expliqué acerca del «Diablo» otras, sin embargo, sí las utilizó como por ejemplo, el enfrentamiento entre ambos bandos.  Yo mismo profeticé el fin del mundo de manos de Nuestro Padre y cuándo ocurriría de una manera más precisa, así como su desenlace.

Yo, Phillippe Lemoine, he sido elevado a la categoría de Santo y luego descendido a la categoría de dios pagano Cernunnus; me convertí en monje, budista, hinduista, asceta, islámico, hebreo, cristiano… He tenido muchos nombres.  He padecido la inmortalidad como el peor castigo que se le puede dar a un hijo que no tuvo la culpa de nacer de un Creador estéril que solo podía crear sombras de sí mismo.   He permanecido alejado del mundo sin que me importe su suerte.  Pero ahora que sé que Él está cerca de consumar su venganza ha llegado el momento de salir y enfrentarlo.

Estas son mis palabras y así las dejo como testimonio de lo que ha sido y será.

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