Simpatía por el diablo (parte II): el pacto con el diablo y sus consecuencias

«De vez en cuando me gusta ver al Viejo y me guardo de indisponerme y romper con Él. Es muy generoso que un señor tan grande tenga la bondad de hablar incluso con el diablo».

Fausto. Goethe

Mientras escribo este post se me vienen a la cabeza montones de historias y de canciones relacionadas con el pacto con el diablo y sus consecuencias.  Y aunque te parezca increíble, hay una canción de Los Mojinos Escozíos que cuenta el pacto satánico que hace un chico para triunfar en el mundo de la música.  ¡Sí, como lo lees!  ¿Y sabes cómo se le presenta el diablo?  En forma de mánager musical que viene a tentarlo.  La letra de esta canción no tiene desperdicio.  La simpatía por el diablo que muchos músicos han sentido se debe a la sensación de libertad que produce la música; el lenguaje musical es mucho más antiguo que cualquier medio de comunicación y tiene una gran carga de ritualidad en las culturas ancestrales.

Luego me puse a pensar en la gran cantidad de músicos famosos y de cantantes que hicieron un supuesto pacto con el diablo: desde violinistas consagrados como Niccoló Paganini y Giuseppe Tartani, pasando por el abuelo del rock Robert Johnson hasta cantantes como Janis Joplin, Jimmy Hendricks, Kurt Kobain o Amy Winehouse, y grupos de black metal.

niccolo paganini_opt

Imagen del blog En Clave de Niños

La historia también está plagada de estos famosos «pactos fáusticos» realizados por hombres y mujeres que te helarían la sangre, como Gilles De Rais, un psicópata de la aristocracia de la Francia medieval, o la condesa sangrienta, Isabel Báthory, por citar algunos.

Si repasas un poco la literatura te darás cuenta de que muchos personajes han caído en la tentación de pactar con el diablo.  Y es aquí donde voy a centrar mi atención.  ¿Recuerdas que en el post Simpatía por el diablo (parte I): el diablo y sus nombres te dije que Mefistófeles merecía una atención especial?  ¡El pacto con el diablo más famoso de la literatura es el que hizo Fausto!

Prepárate para continuar tu viaje por el infierno.  No te preocupes si Mefistófeles intenta embaucarte.  Yo estaré aquí para evitar que contraigas una deuda eterna o que firmes cualquier contrato.  Porque existen varias maneras de realizar el pacto con el diablo y todas tienen consecuencias.

El mito fáustico: el pacto con el diablo más famoso de la literatura

Fauto Goethe_opt

Imagen del blog El Hurgador (el arte en la red) ilustraciones de August von Kreling

Si te fijas bien, el tema fáustico ha sido tomado por diferentes autores a lo largo de la historia.  El tema en común en todos es cómo lograr el conocimiento a través de un pacto con el diablo.  Según el profesor Carlos Alberto Matheus López en su artículo «Del mito fáustico al liber Belial: el demonio en la literatura, el derecho y el arbitraje», para la revista Anamorphosis, el texto original se titula Volksbuchvom D. Johan Fausten, de autor anónimo, publicado en Frankfurt en 1587 y sienta las bases para la estructura que siguieron autores como Marlow, Von Chamiso, Cazotte, Goethe, Wilde, Lesing o Man.

Matheus López explica que la estructura gira sobre cinco elementos claves: «1º Caracterización de Fausto basada en la insatisfacción; 2º Pacto con el diablo; 3º Frutos del pacto, que se materializan en preguntas al diablo, viaje y aventuras, demostraciones de magia, satisfacciones sexuales; y 5º Muerte de Fausto, precedida de lamentaciones antes del momento final».

Pero son Marlow, Goethe y Man quienes ponen a Mefistófeles como el gran embaucador, incluso como un héroe que hace una apuesta con Dios para ver quién de los dos se lleva el alma de Fausto.

A Mefistófeles se le considera algo más que una mera representación del mal.  Él no ataca, así que no creas que su estilo es como el de la película El Exorcista.  Nada que ver.  Él es encantador, seductor, convence de forma atractiva y sutil para que actúes contra las leyes divinas.  Es un juego que le divierte.  Imagina que es un diplomático en toda regla: bien vestido y perfumado.  ¡Bingo!  ¿Recuerdas la película Pactar con el diablo?  Al Pacino estaba fantástico en el papel del diablo.

Ahora, me gustaría que reflexionaras en esto: ¿Y si Dios y el Diablo son colaboradores en el conjunto?  ¿Si ambos trabajan juntos para obtener lo que quieren?  Mircea Elíade habla de la coincidencia de los opuestos: Mefistófeles no atenta contra Dios sino contra los hombres, al luchar contra el bien, le favorece porque, en el caso de Fausto, al final, es redimido gracias a sus buenas acciones.  Por lo tanto, Mefistófeles es un colaborador de Dios.  La figura de este demonio atenta de manera más directa al hombre moderno que ya no cree en casi nada y que solo busca satisfacer sus deseos.

El pacto con el diablo y sus consecuencias en la literatura

el diablo y el pacto_opt

El tema del comercio con el alma se puede hacer de muchas maneras.  Mefistófeles es un negociador nato al que no le gusta perder y utiliza una manera muy especial de pactar, donde siempre intervienen dos factores importantes: el libre albedrío (o la autonomía de voluntad) y el pacto o contrato, que es lo más parecido a un negocio.  «A ver, esto me produce un poco de yuyu.  ¿Significa que Mefistófeles negocia con las almas como si fuera un abogado?», pensarás.  Así es.  No es un mal tipo, en serio, él solo hace su trabajo como mediador entre las fuerzas malignas y el pactante.  Los pactos tienen fecha de caducidad, aunque hay otros que son toda la vida.  Dependiendo de lo que quieras, claro.  Si por ejemplo, deseas mucha sabiduría y juventud eterna, pues la cosa se complica.  Nuestro querido Mefistófeles ansía tu alma inmortal y hará cualquier cosa para obtenerla, sin importar las consecuencias.

¿Cuáles son los motivos para pactar con el diablo?  Como bien te he explicado antes, el ansia por el conocimiento es el principal.  También hay pactos ligados a los pecados capitales: las bajas pasiones están unidas al deseo de la inmortalidad y de la juventud eterna.  Si no, ¿cómo crees que se pueden afrontar todas las pasiones vitales cuando la vejez amenaza con mermar con tus capacidades?

¿Qué clases de pactos existen?  Antes de meternos en este asunto, quiero explicarte que estos pactos fáusticos son contratos firmados con la sangre de quien pacta.  Y este negocio se realiza gracias al libre albedrío.  Es decir, que de manera voluntaria le entregas tu alma a Mefistófeles con la esperanza de ver cumplidos tus sueños.  ¡Un gran negocio!  Sobre todo, para él.

Matheus López dice que «Este pacto diabólico, en tanto acuerdo llevado cabo en ejercicio del libre albedrío, no es sino un contrato – con una específica forma ad solemnitatem – producto de la autonomía de voluntad, o, lo que es lo mismo, el pacto es equivalente a un contrato, y el libre albedrío a la autonomía de voluntad».  Y también añade que es posible que acuda a arbitraje para zanjar las controversias de estos pactos, para que se le conceda el derecho de tomar el cuerpo y el alma de los condenados en el juicio final.

Tipos de pactos en la literatura

mefistofeles

Según Manuel Romero Martínez, en su trabajo Análisis de los pactos con el demonio en la literatura universal, existen cuatro tipos de pactos.

1º El Pacto Directo: el pacto con el diablo que todos conocemos (Fausto).  El diablo convence al personaje de que le entregue su alma, a cambio de algo.

2º El Pacto Indirecto: cuando el personaje hace un pacto sin enterarse de que lo ha hecho.  «¡Menudo negocio!», pensarás tú.  Así le pasó al hermoso Dorian Grey.  Pactó con el diablo sin saberlo cuando deseó que su retrato fuera el que envejeciera, mientras él se mantenía joven para siempre.  Dorian sufre un cambio drástico de carácter en cuanto ocurre el pacto.

3º El Pacto Inverso: el diablo se pone de parte del personaje.  Aquí el personaje se puede salvar o hace que el diablo se asocie con él.  Como en el caso de El diablo cojuelo, de Luis Vélez de Guevara, por ejemplo.

4º El Pacto del Condenado: cuando el personaje que pacta está ya condenado por sus pecados e irá derecho al infierno.  El personaje no tiene nada que perder y hace una apuesta o se alía con él.  Como por ejemplo en Nunca apuestes tu cabeza al demonio, de Edgar Allan Poe o La cruz del diablo, de Bécquer.

Las consecuencias de pactar con el diablo son siempre las mismas: la pérdida del alma por haber ido en contra de las leyes que rigen el orden natural del hombre.  Como ves, a menos que ocurra un milagro, si pactas con el diablo irás derecho a uno de los anillos infernales de Dante.

Y este es el final de la segunda parte del post Simpatía por el diablo, dedicado en esta ocasión a la figura del diablo y el pacto en la literatura.  En la tercera y última entrega hablaré del rey de los shedim, un demonio poderoso que terminó siendo esclavo de Salomón.  ¡Te espero!

simpatía por el diablo el pacto con Mefistofeles_opt

 

Anuncios

Simpatía por el diablo (parte I): el diablo y sus nombres

«Please allow me to introduce myself, I’m a man of wealth and taste.  I’ve been around for a long, long year Stole many a man’s soul to waste.  And I was ‘round when Jesus Christ had his moment of doubt and pain.  Made damn sure that Pilate washed his hands and sealed his fate».

Sympathy for the devil.  Rolling Stones

diablo con cuernos_optSeguramente has escuchado Simpatía por el diablo de los Rolling Stones y te has preguntado cómo sería conocer al diablo en persona.  ¿Te imaginas que llegara ante ti y te diera su tarjeta de presentación?  ¿Qué harías si te invitara a pasar el rato con él?  Lo cierto del caso es que la figura del diablo está asociada a muchos conceptos y a muchas culturas, y definirlo como un ente maligno que te acecha para tentarte, sería limitarlo demasiado.  Trataré de hacerle una radiografía lo más completa posible y buscar su acta de nacimiento en los anales de la historia.  Este tema da para mucho y por eso este post tendrá tres partes: 1) el diablo y sus nombres; 2) el pacto con el diablo en la literatura y el pacto llevado a cabo por personajes reales de la historia; y 3) el rey de los shedim, Asmodeo, según el judaísmo y el cristianismo.

Acompáñame en esta primera parte del viaje a los confines del inframundo para conocer al diablo y sus diversos nombres.  No temas.  Sígueme de cerca y no te perderás en sus dominios.

Acta de nacimiento del diablo

¿Dónde crees que nació el diablo?  ¿Cómo fue su aparición en el mundo?  ¿Es realmente tan malo como lo pintan?  Si rastreas su pista te darás cuenta de que su presencia está ligada a los textos sagrados y a la literatura.  Está en todas partes y aparece en todas y cada una de las diferentes culturas.  La aparición de figuras demoníacas data desde el comienzo mismo de la Humanidad y las imágenes y conceptos han cambiado según el contexto: desde la religión politeísta mesopotámica, pasando por el monoteísmo, el dualismo, el judaísmo clásico, el cristianismo, el islam o el yazidismo, así como otras religiones fuera de Oriente Medio y otras partes del mundo como la germánica, la china, la japonesa, las amerindias o de la india.  Todas ellas tienen sus propios demonios o diablos.

Si te interesa un estudio profundo sobre cómo es tratada la figura del diablo en diversas culturas de Oriente Medio, te recomiendo que busques el Tratado de Demonología De Prometeo a Malak Tâwûs, de Ahrimán a Iblîs, del autor José F. Durán Velasco o, si lo prefieres Historia del Diablo de Alfonso M. di Nola, que incluye las culturas de Mesoamérica y otras poblaciones primitivas.  Yo me centraré en el diablo más conocido, con sus diversos nombres, a partir del medioevo, donde su figura se convierte en algo muy real a nivel moral y global, y cobra dimensiones obsesivas para el ser humano.

diablo de piedra_optPara entender al diablo hace falta que pienses en el concepto del Mal.  «¡Pero qué me dices!  Es obvio que el mal es lo contrario del bien», pensarás como lo hizo Santo Tomás.  Pero desde épocas remotas el Hombre ha necesitado ponerle rostro y nombre al mal, y se consideró que el diablo y el mal eran sinónimos.  Y no todos los nombres que se le ha dado sin iguales: Lucifer no es lo mismo que Satanás o Mefistófeles, por ejemplo.  El cristianismo especifica que hay muchos demonios al servicio del Diablo, que es uno solo.  Además, el mal tiene muchas caras y cambia igual que las costumbres.  Esta es una cuestión que no ayuda mucho a aclarar el asunto.  Bertrand Rusell dice que el concepto del demonio ha tenido cuatro formas fundamentales: 1) un principio independiente de Dios; 2) un aspecto de Dios; 3) un ser creado, un ángel caído; 4) un símbolo de la maldad humana.

El diablo y sus nombres

¿Con qué nombres se conoce entonces al diablo?  El significado etimológico de la palabra diablo proviene del griego diábolos (calumniador), en tanto que demonio tiene su origen en daimónion (espíritu maligno).  Como verás, el nombre está relacionado con varios conceptos.

Satán y Samael: ángeles tentadores

Este personaje también es conocido como Satán, que en hebreo significa adversario, y que no tiene nada que ver con la imagen de ángel rebelde, sino más bien como de un ángel que cumple una función específica por Dios: ángel tentador y embaucador, que pone a prueba a los seres humanos.  Como Samael o veneno de Dios en la tradición rabínica, príncipe de los demonios conocido como ángel de la muerte, destructor y seductor, que tentó a Eva en el Jardín del Paraíso.  Si te das cuenta, aunque son maléficos no dejan de ser ángeles al servicio de Dios.  Imagino tu cara al leer esto: «¿Que son ángeles que cumplen las órdenes de Dios?  ¿Qué me quieres decir?  ¿Que el mal forma parte de la creación divina?».  Pues algo así, desde la óptica del judaísmo posterior a la destrucción del segundo Templo.

diablo angel caido_optSatanás: ángel caído

Satán cambia a Satanás, según la tradición judeocristiana.  Fue creado por Dios como un ángel bueno que se distanció de él al rebelarse; se convirtió en el jefe del infierno y de los demonios que cayeron con él desde el cielo.  El nombre de Satanás lo encontrarás de manera más mayoritaria en el Nuevo Testamento, como un adversario de connotación más negativa que en el hebreo original.  Y como dato interesante, el nombre apareció durante mucho tiempo escrito con minúscula, como si fuera un nombre común.  Más tarde, según cuenta Massimo Centini en El Ángel caído, Satanás pasó a ser un nombre propio «bien identificado en el terreno antropológico, quizá en relación con una distinción más clara, en la conciencia de Israel, entre el bien y el mal».  En el formidable poema El Paraíso perdido, John Milton narra de forma maravillosa la caída en desgracia de Satanás y de sus seguidores, te recomiendo su lectura.

Lucifer y Belcebú: príncipes y jueces del infierno

Otro nombre que seguramente habrás escuchado es Lucifer, que proviene del latín lux (luz) y ferre (llevar), y es confundido en muchas ocasiones con el rey del infierno en Asia y Europa.  También es considerado como el juez del infierno, según algunos demonólogos.  Belcebú (Baalzebul, Beelzebuth, Beelzabud, Beelzeboul, Belzebú) es otra denominación que tal vez te suene y que significa «el señor de las moscas».  Deriva de una antigua divinidad de Canaán, Baal, que significa príncipe y es cuyo nombre corresponde a «señor» o «dueño».  También al significado del «dios de las moscas» o «señor del estercolero».  Hay muchas interpretaciones de esta figura, tantas que hasta Dante lo sitúa en lo profundo del infierno.  Milton lo describe como uno de los querubines caídos del cielo y Collin De Plancy, autor del Diccionario infernal, lo señala como «Príncipe de los demonios según las divinas escrituras: primero por poder y por delitos después de Satanás».  Este último insiste en que cada cual lo pinta como quiere y que muchos estudiosos lo consideran el soberano de las tinieblas.

Belial: ángel creado después de Lucifer

Pero esto aún no termina.  Y aunque te parezca que el certificado de nacimiento del diablo es demasiado largo y confuso, no te inquietes porque haré que lo comprendas de la mejor manera posible.  Recuerda que soy tu guía por el inframundo y no te dejaré caer en ninguna tentación.  A menos, claro, que decidas tomar el camino de la rebelión, como hicieron los ángeles caídos.  El siguiente nombre en la lista es Belial, del hebreo beliyá (sin valor).  Collin De Plancy indica que fue uno de los primeros ángeles caídos del cielo y que es un rey del infierno, creado después de Lucifer.  Este dato también es confirmado en un Grimorio del siglo XVII llamado Goetia o la Llave Menor de Salomón.  Me gustaría señalarte que Salomón tuvo como esclavo al rey de los shedim, Asmodeo, un demonio muy poderoso, que lo ayudó a construir su Templo.  Y su historia te la voy a desvelar en la tercera parte de este post.

diablo hombre_optMefistófeles: enemigo de Fausto

El último nombre al cual voy a hacerte mención es Mefistófeles y da pie para la introducción de la segunda parte de este post dedicado a su majestad infernal.  Su nombre nominal es incierto.  Rosmari Ellen Guiley, en su libro Enciclopedia de demonios y demonología, cuenta que Mefistófeles es más una figura literaria y plantea diversas etimologías del nombre: del griego mēphōsphilos (que no ama la luz), mefaustofiles (enemigo de Fausto) o mefiz-tofel (destructor-mentiroso).  Aparece mencionado por primera vez en un texto mágico del Renacimiento, un grimorio anónimo del 1527, Praxis Magica Faustiana, cuya autoría se atribuye al Dr. Johann Faust.

¿Te suena el nombre de Fausto y su pacto con Mefistófeles?  Pues bien, hasta aquí puedo llegar.  Solo te diré que si sientes ganas de hacer un pacto, recuerda que el diablo es un gran negociador y no le gusta perder.  Como reza el refrán popular: «Más sabe el diablo por viejo que por diablo».  A continuación te dejo una pequeña guía para conocer al diablo y sus nombres; no he añadido a Mefistófeles porque él se merece un tratamiento especial.  Ya lo verás en la siguiente entrega.  Te espero en el próximo post.

Guia para conocer los nombres del diablo y sus significados

 

Primer plano de un cazador de vampiros

detective paranormal Jonathan Levy

¿Siempre has querido ser un cazador de vampiros o conocer a uno de ellos?  Me llamo Jonathan Levy y en todos los años que llevo ejerciendo como detective paranormal he buscado y sigo buscando la verdad que hay detrás de las historias sobrenaturales y sus personajes.

Hoy quiero invitarte a que me acompañes a descubrir a un cazador de vampiros profesional: Oliver Sauttier, fundador y director de la Société de Chasseurs de Vampires o Sociedad Anónima de Cazadores de Vampiros.  Es conocido en el mundo de los exterminadores de criaturas de la noche y por fin ha accedido a concederme una entrevista.  No ha sido nada fácil, ya que vive en una remota y desconocida población en Francia.

Cuando vi por primera vez a Oliver me sorprendió gratamente.  Pensé encontrarme con un hombre ceñudo y marcado por las tragedias, pero en su lugar hallé a un tipo amable y cálido, que no se anda por las ramas y que no tiene miedo de revelar al mundo la existencia de los vampiros, aunque algunos le tilden de loco.

Prepárate para viajar conmigo al mundo secreto de los cazadores de vampiro, de la mano de Oliver Sauttier.  ¡Pero te advierto: no es fácil dar con él ni con su Sociedad!  Para ello tienes que ganarte su confianza, porque no está dispuesto a revelar los misterios milenarios que rodean a los verdaderos cazadores de estas criaturas de la noche.  Te transcribo aquí todo lo que quiso decirme.

Cazador de vampiros: una forma de vida

Por Oliver Sauttier (Fundador y Director de la SACVAMP, siglas en español de la Sociedad Anónima de Cazadores de Vampiros).
sociedad anonima cazadores vampiros

Société de Chasseurs de Vampires

Mucho se ha hablado de los míticos cazadores de vampiros.  Incluso se han escrito guías para exterminadores con el objeto de facilitar toda la información necesaria para aniquilar a estas criaturas.  En todos los años de investigación, la lista de asociaciones que luchan en esta causa ha crecido y ha permanecido en la clandestinidad, para no levantar sospechas ni tampoco ser blanco de algún ataque.

Las organizaciones más antiguas son las de París, Rumanía, Italia e Inglaterra.  Le siguen en importancia la Asociación de Estudios Vampíricos de Nueva Orleans (USA) o la Real Academia de Cazadores de Vampiros de Australia, por citar algunos.  Estas organizaciones nacen bajo el amparo de las leyes de su país de origen, pero existe una Casa Madre, Το σώμα του φωτός, La Casa de la Luz, fundada en el 446 A.C. por Yorgos Karagounis, y que está ubicada en Atenas, Grecia.  Allí se dictan las normas a seguir y se concede la licencia de apertura a las asociaciones que son consideradas serias y honestas en su trabajo.  Athan Karagounis, descendiente directo del fundador, es quien lleva las riendas en la actualidad de la fundación.

Al revisar la fecha de origen de La Casa de la Luz, puedes darte cuenta con claridad que el interés por los vampiros y su estudio data de la época en que Platón todavía estaba vivo.  Aunque existen vestigios de que nuestros primeros ancestros tenían conocimiento de estos monstruos chupadores de sangre ya hacia el 2000 A.C. aproximadamente, en la antigua Persia, hoy conocida como Irán.  También los babilonios y asirios ya habían escrito sobre estos seres, y en el Antiguo Egipto se hallaron en la tumba de Ramsés II (soberano egipcio entre 1290 y 1224 A.C.) algunos extraños jeroglíficos que indicaban la presencia de vampiros dentro de la Casta Sacerdotal.  Gracias a estos indicios comenzaron a fraguarse los primeros grupos que se dedicaron a estudiarlos para poder combatirlos.

Después de muchos años de investigación para aprender a identificar y a localizar a esta plaga nocturna es cuando un cazador de vampiros está preparado para exterminarlos.  Porque no debes pensar que es fácil aniquilarlos.  Se requiere gran destreza, valor, alto dominio de técnicas y de herramientas necesarias para tal fin.

cazador vampiros Oliver SauttierEs por esto que yo, Oliver Sauttier, fundé la SACVAMP, Sociedad Anónima de Cazadores de Vampiros, para facilitar la enseñanza en el arte del exterminio de vampiros en Champ de Blé.  Aunque la ciudad es pequeña y forma parte de una de las muchas municipalidades de Francia, consideré que París no debía tener una exclusiva así como tampoco Lyon, por citar algunas.

Nuestros iniciados siempre preguntan las cuestiones más básicas y arquetípicas acerca del equipamiento.  ¿El ajo sirve para ahuyentar vampiros?  ¿El agua bendita funciona igual que en las películas?  ¿La estaca es el arma más eficaz?  ¿El crucifijo puede protegernos?  Y un largo etcétera.  Ciertamente, muchas de las leyendas de estos objetos son aplicables, pero otras nacieron gracias a la literatura y al cine.  Un vampiro es inmortal hasta que se le clava un objeto punzante en el pecho, se le decapita o se le prende fuego.  La luz del día es nuestra mejor aliada para chamuscarlos, ya que sus cuerpos se encienden como una tea hasta consumirse, quedando reducidos al polvo.

No voy a desvelarte aquí la clase de armas que utilizamos para combatirlos, pero sí aclararte algunas cosas.  La tecnología ha sido de gran ayuda en la creación del armamento adecuado.  Nosotros mismos diseñamos nuestras armas y nuestros uniformes de campaña.  El combate armado es nuestra mejor baza.  Los vampiros no son seres celestiales ni hermosos.  Son embaucadores, seductores y asesinos: aberraciones del infierno.  Sus poderes de sugestión son inmensos y harán cualquier cosa por tomar la sangre de un humano.  Todavía no conozco a ningún vampiro que posea alguna humanidad y que quiera ayudarnos.  Somos juguetes en sus manos y hay que estar prevenidos.  Yo mismo caí víctima del encanto de uno que me ofreció ayuda para «cazar vampiros» y terminó siendo uno de ellos: Christian.  Apelo al sentido común de la ciudadanía para mantenerse firme en la lucha contra estas criaturas.  Toda precaución es poca.

vampiroTodo cazador de vampiro que se precie debe buscar signos clásicos de actividad vampírica o indicios que delaten su presencia.  Con el pasar del tiempo, los vampiros han ido evolucionando en algunas de sus costumbres; digamos que se han «modernizado».  Pero hay ciertos aspectos que continúan intactos.  Aunque gustan de llevar una vida solitaria terminan agrupándose en nidos o clanes; necesitan sentirse miembros de una comunidad y protegerse entre sí.  Cada clan se rige por normas estrictas y solo cambian de líder cuando otro vampiro le reta a muerte.

Dentro de un clan cada miembro ejerce una función determinada.  De esta manera, aquellos que se ocupan de «cazar» se ocupan exclusivamente de ello, mientras que los guardianes mantienen el orden y vigilan el interior y el exterior de sus madrigueras.  Estas funciones varían según las normas del cada clan.

Los lugares escogidos por estos seres no son fétidos ni lúgubres, pero sí misteriosos y de difícil acceso.  A los vampiros modernos les encanta el lujo y tienen un gusto un tanto bizarro.  Así pues, olvídate de cementerios y mausoleos familiares.  A ellos les atrae todo lo bello, cómodo y que sea placentero.  Todo aquello que creías conocer ha cambiado.

Con todo esto que te he contado solo pretendo abrirte los ojos y brindar asistencia a todo aquel que lo necesite.  Nuestra labor es dar información.  Por mi parte, estoy dispuesto a ofrecerte mis experiencias vividas conjuntamente con una serie de datos provenientes de diversas fuentes, todas fiables por supuesto, que se han recopilado a lo largo de los años.  Espero que esta breve información te sirva para estar alerta.

guia para cazar vampiros

Cómo viajar en el tiempo sin un DeLorean

como viajar en el tiempo sin un DeLorean¿Sabías que es posible viajar en el tiempo sin un DeLorean?  Existe un túnel misterioso, el Túnel de Ogarrio, a través del cual puedes llegar a un lugar donde el tiempo se ha detenido.  ¿Tienes un cosquilleo de curiosidad?  En breve te lo cuento.  ¡Abróchate el cinturón porque vas a tener una aventura paranormal!

Comprendo que te entren ganas de llamar a Marty Mcfly o al doctor Emmet, pero entonces ocurriría una paradoja que traería graves consecuencias y todas las líneas temporales se verían afectadas y tú desaparecerías en mil partículas de energía y el cosmos se vería alterado.  Pero estas paradojas te las explicaré un poco más adelante.

Gracias a H.G. Wells y su libro La máquina del tiempo la gente comenzó a tener curiosidad por los viajes en el tiempo.  El matemático e investigador Ben Tippet duda de que alguien construya una máquina que funcione.  «Si bien es matemáticamente factible, todavía no es posible construir una máquina espacio-temporal porque necesitamos materiales —que llamamos materia exótica— para doblar el espacio-tiempo en estas formas imposibles, pero aún no se han descubierto».

Stephen Hawking habló de tres posibilidades reales de viajar en el tiempo: «uno se relaciona con los agujeros de gusano, la otra con los agujeros negros y finalmente se refiere a viajes cercanos a la velocidad de la luz».

Aquellas personas que creen que viajar en el tiempo es posible tienen una teoría: la percepción del tiempo es una ilusión y, por lo tanto, el pasado, el presente y el futuro existen de manera simultánea.  Con esto hay un pequeño problemilla, porque si los viajes al pasado fueran algo como coser y cantar, existirían unas paradojas muy destructivas que pondrían en peligro a todo el cosmos.  ¿A que da yuyu?

delorean.gif

Paradojas de los viajes en el tiempo

Antes te mencioné a las famosas paradojas.  Pero ¿qué es una paradoja?  Es un razonamiento que parece correcto, pero que contradice una verdad evidente o no tanto.

Te voy a explicar algunas relacionadas con el viaje en el tiempo.

  1. Paradoja del Abuelo: es la más conocida. Un viajero viaja en el tiempo hacia el pasado para matar a sus padres o a su abuelo —como es el caso de la película Terminator—, o para intervenir en su relación —como ocurre en Regreso al futuro—, de manera que nunca nace o su vida se ve alterada para siempre.
  2. Paradoja Suicida: se parece a la anterior. Un viajero viaja al pasado y se mata a sí mismo cuando es un niño.  Bastante absurdo, ya que no se volvería adulto y, por lo tanto, no podría viajar en el tiempo para matarse.
  3. Paradoja de la Flecha: es tan difícil que hay que buscar a un intérprete para que la explique. Imagina a una flecha que se mueve en el espacio y se dirige hacia cualquier instante de tiempo que se encuentre en su trayectoria.  En cada instante en el tiempo la flecha está en una posición determinada y si cada instante es lo suficientemente pequeño, entonces la flecha no tiene tiempo para moverse.  ¿Cómo percibes la flecha?  Como si está en reposo durante ese breve momento.  Esto quiere decir que en los siguientes instantes la flecha permanecerá en reposo, a simple vista, y el movimiento es imposible.  Pero estar en reposo es algo relativo y no puedes juzgar algo observando solo un instante cualquiera.  ¿Qué haces entonces?  Comparas todos los momentos inmediatos.  De esta manera podrás comprobar que la flecha está en otra posición y que lo estará después.  ¡Por lo tanto, la flecha se está moviendo casi de forma imperceptible!
  4. Paradoja de Aquiles y la Tortuga: ¿Recuerdas haber visto el dibujo animado de la liebre y la tortuga? Es algo parecido.  Aquiles, el héroe griego a quien se le conoce como «el de los pies ligeros», hace una carrera contra una tortuga.  Como él es más veloz, le da una ventaja inicial.  Aquiles sale y recorre la distancia que los separa en poco tiempo, pero al llegar allí la tortuga ha avanzado un corto trecho, más lentamente.  El héroe continúa corriendo pero cada vez que llega al punto donde supuestamente estaba la tortuga descubre que ha avanzado un poco más.  La tortuga siempre estará delante de Aquiles.  ¿Parece ilógico verdad?  Se supone que un corredor más veloz alcanzará a uno lento aunque le dé ventaja.
  5. Paradoja de Bootstrap o del bucle casual: Supón que viajas al pasado, a la época de Cervantes, con una copia de El Quijote. Pero resulta que Cervantes no existe.  Tú puedes convertirte en Cervantes porque eres un viajero en el tiempo que ha ido a parar justo en ese momento por casualidad.  La cuestión radica en el origen del libro.  «Un viajero en el tiempo no estaría cambiando la historia, sino creándola al ser portador de la información u objeto, y en consecuencia estos se convierten en los mismos que son enviados atrás en el tiempo.  En esta situación el origen de los elementos no es discernible, no se puede saber de dónde vienen.  Así se crea un bucle casual sin conocerse el origen de todo el proceso».

Paradojas de viajes en el tiempo

Ahora bien, seguramente estarás pensando: «¿Y qué sé yo de teorías científicas?  No me interesan las paradojas temporales.  Si yo lo que quiero es saber si puedo viajar en el tiempo sin un DeLorean?».  Sí, es posible.  No solo tú, sino todo el mundo puede hacerlo.  Pero no de la manera que nos han contado en la literatura o en las películas de ciencia ficción.  Hay formas más sencillas.

Viajar en el tiempo sin un DeLorean por el Túnel de Ogarrio

viajar-en-el-tunel-ogarrio- otherside

Imagen de Viajes Otherside

Una vez escuché hablar del Túnel de Ogarrio a una amiga mexicana.  Me dijo que si quería tener una experiencia de otro mundo debía ir a San Luis de Potosí y dejarme llevar por el Espíritu del Hikuri o Peyote.  Pero lo que más me intrigó fue lo que me dijo después: «Si quieres viajar en el tiempo, retroceder cien años en la historia de la minería en México, tienes que atravesar el Túnel de Ogarrio.  Es el único medio de trasladarte del presente al pasado y llegar a un pueblo que hasta ahora fue considerado un pueblo fantasma».

¡Vaya, vaya!  Entonces viajar en el tiempo sin un DeLorean ni ninguna otra máquina es algo factible.  Solo tienes que encontrar un medio adecuado como un túnel, una cueva o una grieta que te permita cruzar hacia otro lugar con historia, como el caso del pueblo Real Catorce.  Es como si realmente retrocedieras hasta el momento en que fue creado.  ¡Y lo mejor de todo es que no hay riesgo de causar una paradoja!

Real Catorce se convirtió en un pueblo fantasma porque sus habitantes se marcharon y solo quedaron unos pocos para mantener viva la cultura huichol, la artesanía y las costumbres.  Por esta razón, el pueblo con sus casas y calles empedradas se convirtió en un reclamo turístico.  Pero no solo tiene el título de pueblo fantasma por su escasa población.  Existe otro motivo.  ¿Quieres averiguarlo?

La leyenda de El Jergas

el jergas mineroEse camino subterráneo fue construido entre julio de 1897 y 1901, para trasladar unas bombas a las minas.  Se dice que el constructor del túnel fue un español de Ogarrio, Vicente Irízar.  El túnel tiene una extensión de 2,3 kms.  Como se menciona en Revista Aventurero:

«Basta con recorrerlo a pie, para viajar a aquellos años de extracciones por medio de los tiros que se aprecian en los costados, intactos desde finales del siglo XIX.  Sentir el frío, la humedad y el olor nos ambientan el trabajo de los mineros, los cuales llegaban a tener jornadas de hasta 12 horas diarias».

Y es aquí donde entra la Leyenda de El Jergas.  El fantasma que habita las minas.  Cuenta la leyenda que al final de cada jornada los mineros debían salir en parejas y que El Jergas siempre se aparecía al último hombre, vestido como un superintendente de la mina.  El fantasma le pedía entonces que le acompañara de nuevo al interior.  Confundido, el hombre regresaba sin su lámpara de trabajo.

Existen muchos relatos de muchos mineros en diferentes épocas y todos coinciden en un punto: los compañeros volvían para buscar al hombre perdido y por el camino iban encontrando sus objetos personales y de trabajo, hasta que lo hallaban inconsciente o en la boca de un tiro de la mina, o en alguna altura sin escaleras o en caminos muy estrechos nunca transitados, de muy difícil acceso, sobre todo por la ausencia de luz.

Estos hombres siempre decían que en la oscuridad eran cargados y transportados a aquellos lugares, y que luego perdían la noción de la ubicación.  También confirmaban que El Jergas no era malo, aunque su apariencia diera miedo: ropas viejas y sucias, de color oscuro, y botas muy raras; y la lámpara de carburo como distintivo.  Los ayudaba a encontrar ricas vetas de mineral allí donde los dejaba.

Según los habitantes de Real de Catorce, El Jergas es un espíritu de los minerales.  Otras personas aseguran que fue un minero que murió de forma trágica durante su trabajo y que ahora se escucha el sonido de su caballo y que su lámpara es encontrada con frecuencia, encendida en algún punto del Túnel de Ogarrio o en alguna de las minas.

Ahora que has llegado hasta aquí ¿te atreverías a cruzar el túnel y visitar las minas?

Hasta el próximo episodio de Aventuras Paranormales.  Si quieres saber de algún lugar en particular escríbeme a valeriamarcon@yahoo.es y juntos viajaremos en el Tren de lo Paranormal.

Novela de ficción especulativa: la guía definitiva

«La realidad y la literatura son productos del lenguaje. Y el lenguaje, como se sabe, es representación. Por lo tanto, cuando hablamos de literatura y realidad estamos hablando de ficciones».  Laury Leite, escritor mexicano.  Periódico digital El Plural. ¿Literatura de no ficción? Edgar Borges.

novela de ficcion especulativa¿Quieres saber lo que es la ficción especulativa?  Entonces llegaste al lugar indicado.  ¿Te ha pasado alguna vez que estás leyendo algo, incluso una noticia, y te parece que está sacado de alguna novela de terror o de fantasía?  ¿Te has preguntado si quien escribe ha exagerado la realidad o la ha vestido a su gusto, para interpretarla a su manera?  ¿O simplemente has partido de la premisa de: qué pasaría si se creara un bucle espacio temporal en algún lugar del planeta, gracias a los cristales del tiempo?

Con todo esto lo que te quiero demostrar es que los géneros literarios no existen de manera aislada y que la línea que los separa es difusa.  Ni siquiera el género periodístico se libra de esto: se aproxima a la realidad, pero incluso esa realidad es una interpretación de un hecho verídico.  La especulación es utilizada a menudo antes de dar una información veraz, sobre todo cuando no se tienen las pruebas suficientes para esclarecer un hecho.

Y ahora te preguntarás: ¿a qué viene toda esta cháchara si lo que quiero es saber qué es ficción especulativa?  Mi intención es ir por partes, para explicarte lo que es ficción y lo que es la especulación.  También quiero darte una buena dosis de destripamiento de las fronteras entre los géneros literarios, para que veas cómo nació la ficción especulativa.  ¿Qué te parece si me acompañas a descubrir sus características?  Te advierto que será un viaje largo, pero muy estimulante, porque no existe mucha documentación que te lo cuente de forma fresca y sencilla.  ¡Abróchate el cinturón y ponte cómodo: comienza tu viaje en el tren de lo paranormal!

¿Qué es ficción? 

Imagino tu cara en este momento: «¿De verdad que es necesario responder a algo tan simple?  ¡Todo el mundo sabe lo que es ficción!».  A veces hay que empezar por el principio, y de lo general a lo particular.  Si has visitado un museo y has visto cualquier representación pictórica, te habrás dado cuenta de que se trata de una representación que imita o recrea de forma más o menos fidedigna una realidad.  Aquí surge un punto muy interesante: estas pinturas son una imagen ficcional del modelo original o de una realidad establecida.

generos literarios fantasiaLa mímesis, palabra usada desde tiempos de Aristóteles y Platón, no solo es una imitación de la naturaleza con fines estéticos, sino también es la reproducción de las acciones del ser humano en el ámbito literario.  Cuando lees un relato encuentras una representación de lo real, con alguna referencia particular o universal de conceptos que te son familiares.  Es decir, que ves elementos implícitos que conoces por tu bagaje cultural combinados con elementos explícitos que imitan o que hacen referencia al mundo descrito.  Todo aquello que sabes te ayudará a entrar en el juego de la verosimilitud.

¡No desesperes! Aunque suena complicado, tiene su lógica y mucha miga.  Para comprender cómo se construye un mundo de ficción y cómo son las reglas para hacerlo lo más verosímil posible, debes entender que la ficción no es otra cosa que un invento.  ¡Sí, tus ojos no te engañan!  Se narran hechos imaginarios, ni más ni menos.  ¿Ves cómo la ficción está estrechamente ligada a la mímesis?

Según Paul Ricoeur, filósofo francés, la mímesis literaria se divide en tres fases:

  1. La estructuración del texto y la organización y presentación de la trama.
  2. El desarrollo del contenido.
  3. La reconfiguración del material a cargo de los lectores.

En el momento en que lees una historia de ficción aceptas que hay un pacto ficcional en el cual admites sin cuestionar los hechos de la historia, a pesar de la falsedad de sus propuestas.  Pero el juego de la similitud tiene sus normas.  Si te das cuenta, muchos de esos escenarios imaginarios mezclan elementos reales con ficticios de manera coherente.  No todo es válido.  Tiene que haber un sentido.  Los hechos que se cuentan, basados o no en la realidad, deben tener una estructura para que parezcan realistas y coherentes con el universo que se plantea.  ¿Te imaginas a Légolas hablando con un lenguaje vulgar o a Frodo usando palabras en una jerga coloquial y fuera de tono?  ¡Se habría roto el pacto ficcional!  Tolkien cuidó muy bien el universo que creó.  Lo tan hizo verosímil que hasta inventó cuatro idiomas para él.

¡Esto se pone cada vez más interesante!  El autor o la autora tiene en sus manos un reto megagigante, porque escribir ficción no significa que todo sea de índole fantástico.  Allí entran las distintas clasificaciones que han surgido a lo largo de los años: ciencia ficción, novela histórica, novela de caballería, novela negra, novela romántica, etc.

mundos posibles en la ficcion especulativaLa ficción ha evolucionado con el paso del tiempo.  En la Antigüedad, la fabulación estaba al servicio del mito (donde la inteligencia humana dotaba de explicación a aquellos fenómenos sobrenaturales) o de cuestiones biológicas (para proteger la vida mediante la intuición).  Estas funciones terminaron cuando la fabulación se convirtió en un juego libre de la inteligencia creadora.  El problema reside cuando no distingues el discurso ficcional del hecho histórico o real: entonces se convierte en texto literario, como ocurre con la Biblia, por ejemplo.  Estos discursos, por lo tanto, producen un efecto de verosimilitud o sentido de la verdad.

¿Crees que este juego de la representación o de la mímesis está relacionada solo con la imagen ficticia del mundo?  Hay algo más complejo: el propio lenguaje o discurso narrativo usado en una historia representa el lenguaje de un narrador o de unos personajes imaginarios.  ¡Ya visualizo tu expresión de «flipo con esto» y «qué se ha fumado»!  Piensa un poco.  Cuando hablas normalmente, usas un lenguaje coloquial, natural, cercano y realista.  Cuando escribes, eliges bien la forma y el significado de lo que quieres decir puede cambiar dependiendo de cómo utilizas el lenguaje: el uso del lenguaje es distinto, no es convencional, aunque está al servicio del lenguaje natural.

«¡Socorro!  ¡Me bajo del tren!  ¡La curva que viene es peligrosa!», pensarás.  Descuida, aunque tiene tintes muy académicos y ortodoxos, te lo voy a dosificar con píldoras de caramelo, que vas a degustar y tragar con facilidad.  La ficción va más allá del mundo imaginario y de los acontecimientos relatados: el discurso mismo usa un lenguaje imaginario, creado.  Existe el plano del contenido y el plano de la expresión.  El modo en que expresas tus ideas está relacionado con códigos lingüísticos, llamados signos.  Hay numerosos estudios al respecto, entre los cuales puedes encontrar los de Umberto Eco.  Para mí es un gran referente.  Si quieres echarle un vistazo al libro Signo, hazlo, te resultará fascinante.

Lo cierto del caso es que estos signos, compuestos por significante (que sería la unidad de la expresión) y el significado (que sería la unidad del contenido), son la base de la construcción del lenguaje y según la forma en que se construya el discurso, tendrá connotaciones especiales para quien lee y también para quien escribe.  Muchas veces estas connotaciones son culturales.  Si lees la palabra caballo (significante), te vienen a la cabeza imágenes de caballos (significado por referencia, por lo que has aprendido que significa ese signo lingüístico).

creacion de mundos posibles en la ficcion especulativaAhora voy a enlazar todos estos datos que te parecen incoherentes, para que veas su relación.  Los escritores (entre los cuales me incluyo, por supuesto) debemos ahondar en las distintas percepciones de la vida y del lenguaje, descubrir nuevos valores y significados, que sean vehículos de una narrativa capaz de crear y de expresar una nueva interpretación del mundo.  Un mundo en donde ya no hay nada nuevo bajo el sol, donde todo está inventado, y que a su vez permite la renovación.  Las historias que escribimos son metáforas de la vida.  Una narración sólida ofrece, dentro del espectro infinito de la ficción, un equilibrio entre los hechos desnudos y la pura imaginación.  La conclusión aquí es simple: la ficción narra hechos o acontecimientos imaginarios con un lenguaje cargado de connotaciones que la vuelven verosímil.  Todo lo imaginado ocurre, y también lo inimaginado dentro del pacto ficcional.

No existe un único mundo de ficción que toma como modelo al mundo real. Se trata de múltiples mundos de ficción, creados a partir del autor o la autora, que no necesariamente dependen del «real».  Este mundo nace en el momento en que se plasma a través del lenguaje, nace en el momento en que la mente creadora les da la vida.  Te preguntarás cómo nacen estos mundos.  Es un proceso largo y requiere preparación, consiste en diseñar una historia bien contada.  Te recomiendo que leas Heterocósmica: ficción y mundos posibles, de Doležel: realiza un trabajo muy profundo acerca de la construcción de mundos narrativos de ficción.

¡Vamos con nuestro segundo término!  ¿Qué te parece?

¿Qué significa especulación?

mundos posibles genero fantasticoEspecular es algo tan sencillo como plantear hipótesis sin bases reales ni científicas.  ¿Alguna vez te has puesto a pensar en qué pasaría si hubieras hecho tal o cual cosa?  Te pones a divagar en supuestos que te llevan a crear diversas teorías.  Lo que se conoce como especulativo se refiere a una unidad que encierra las características básicas de este tipo de literatura: la creación, el desarrollo y la transmisión de conceptos abstractos mediante el lenguaje escrito.

Como habrás visto, la característica principal del género especulativo es la reflexión, ya que acepta diversas variantes acerca del pensamiento y de la forma en que se presenta cualquier concepto.  La especulación puede abarcar muchos ámbitos: la religión, la política, la sociología, la ciencia o la propia creación literaria, entre otros.

«Aunque teóricos antiguos como Aristóteles no lo incluyeron en su clasificación de las obras literarias, tenemos que considerar al género especulativo como una de las manifestaciones básicas de la creación lingüística en la civilización occidental (…)». Página web Literatura Europea, la primera historia de la literatura europea en formato digital.

En el género especulativo la finalidad principal es la transmisión de las ideas y el elemento fundamental para dicha transmisión lo proporciona la manera en que se trate el lenguaje a nivel estético.  La preocupación por los aspectos formales en que se presentan las ideas ha dado lugar a obras de gran importancia en la literatura y en la cultura europea.

ficcion especulacion conceptos

Llegados a este punto, y sin más dilación, te presento a…

La ficción especulativa: el concepto que estabas esperando

¿Qué encierra este concepto?  Pues a varios géneros literarios, entre los cuales se encuentran la fantasía, la ciencia ficción, el terror o la ucronía.  ¿Quiere decir entonces que cualquier historia donde haya imaginación narrativa es ficción especulativa?  Si te ciñes a los conceptos que te he dado antes, sí.  Todas las historias donde hay mundos posibles con sus propias reglas, donde hay personajes que luchan contra seres sobrenaturales, donde existen criaturas extrañas que pululan como si nada, en lugares conocidos o donde se plantean premisas acerca del uso de la tecnología y los avances científicos en una determinada sociedad, inventada o no, forman parte de este tipo de literatura.

¿Por qué antes no se hablaba de este género?  ¿Por qué muchas obras no encontraban una clasificación adecuada?  Porque la clasificación comenzó cuando las editoriales y las librerías no sabían dónde colocar las historias de fantasía, ciencia ficción o de terror, que contaban con características comunes y podían convivir juntas en una misma estantería.  La ficción especulativa, como bien has visto, puede rastrearse mucho antes de que existieran estas categorías comerciales.

Spiderman ciencia ficcionComo dice Orson Scott Card, en su muy conocido libro Cómo escribir ciencia ficción y fantasía: «(…) a diferencia de otros géneros (…) no se atiende a ninguna fórmula en particular.  Existen unas pocas, es cierto, pero la mayoría de las historias no las siguen, y las que lo hacen es porque lo que parece ser un modelo es en realidad un arquetipo que ha emergido en cada cultura donde alguna vez se hayan contado historias».

¡Cuánta verdad encierran sus palabras!  ¿Te has dado cuenta de que muchos de los libros que has leído a lo largo de tu vida, contienen mitos y arquetipos de todos los tiempos?  Por esta razón, cuando lees te sientes identificado con la historia y con sus personajes.  La Ilíada, La Odisea o El Señor de los Anillos, incluso las obras de teatro de Shakespeare, manejan temas universales que convierten a sus historias en algo muy poderoso.

Orson Scott Card da una definición muy exacta de lo que es ficción especulativa: encierra todas las historias que ocurren en un escenario opuesto a la realidad conocida.  Aquí está la clave del asunto: los géneros literarios que, por una convención comercial, han tenido que clasificarse para que puedas dar con ellos en una librería o para crear comunidades literarias, están incluidos.

¿Qué engloban estos escenarios especulativos?

  1. Premisas acerca de un futuro que no conoces: las historias futuristas de lo que podría ocurrir.
  2. Premisas acerca de mundos alternativos: las historias que ocurren en un tiempo pasado y que contradicen los acontecimientos históricos que conoces.
  3. Premisas acerca de historias en otros mundos: todas las acciones que transcurren fuera de la Tierra, incluso si no hay personajes humanos en la historia.
  4. Premisas acerca del origen de la vida en el planeta: las historias que ocurren antes de cualquier registro histórico y que plantean secretos ocultos, desvelados en un tiempo actual.
  5. Premisas que contradicen las leyes de la naturaleza: no importa si son leyes reales o inventadas, las historias de fantasía, ciencia ficción, terror, etc., plantean cuestiones en mundos inexistentes, que aún no se conocen o que son conocidos pero donde hay elementos que chocan con lo racional.

Ahora bien, es muy probable que estés pensando: «Sí, está genial todo eso de que en una historia me enfrente a lo extraño y a lo fantástico, ¿pero es un género donde todo vale y me puedo sacar ases de la manga? ¿Los personajes de una historia pueden viajar en el tiempo porque sí o pueden usar la magia para salir de los problemas cada dos por tres?  ¿Los vampiros pueden salir a la luz del día porque usan protector solar?».

literatura fantastica terrorDe ninguna manera vale todo.  ¿Recuerdas lo que has venido leyendo hasta ahora acerca de los conceptos de ficción y mímesis?  Es aquí donde todo encaja.  No solo se trata de representar un mundo ficticio, sino también de usar el lenguaje o los códigos para crear normas que te ayuden a comprender la rareza del mundo al que te enfrentas.  La ciencia ficción, la fantasía o el terror se rigen por convenciones literarias y por reglas para que puedas entrar en el pacto ficcional, para que lo que leas te resulte verosímil.  De lo contrario, podrías rechazar la historia porque es incomprensible, aunque el género sea muy abierto a las experimentaciones y a las innovaciones.

Estas normas o leyes te ubican dentro de la novela y te ponen en antecedentes acerca de lo que te vas a encontrar.  Y es muy importante que se expliquen al principio de la historia y se mantengan de forma coherente hasta el final.  No veas esto como un límite a la creación de mundos, al contrario, es una manera de enriquecerlos y de ir sembrando en el fértil terreno de la ficción especulativa.  Ya te he destripado las fronteras difusas de los géneros que forman parte de la ficción especulativa y te he contado cuáles son las características principales del género.

 La clasificación definitiva

Ha llegado la hora de terminar el viaje, pero antes de que el tren se detenga y a modo de conclusión, quiero que tengas en cuenta que la ficción especulativa encierra tres grandes géneros proyectivos (de universos y de mundos posibles):

  1. La literatura de ciencia ficción (prospectiva, distopía, utopía, ucronía, viajes en el tiempo, ciberpunk, steampunk).
  2. La literatura maravillosa (fantasía, realismo mágico, fantasía heroica, fantasía absurda).
  3. La literatura fantástica (todas las historias de terror, misterio y elementos sobrenaturales o paranormales).

Hobbiton El Senor de los AnillosComo indica Julián Díez en su artículo Propuesta para una nueva clasificación para la ciencia ficción, en la Revista Hélice, esta clasificación final no ha sido hecha al azar.  Tiene implicaciones estéticas diferentes para cada uno, más allá de las digresiones casuísticas o cognitivas, tecnológicas, sociales o filosóficas, relacionadas con el pacto ficcional entre el texto y tú, pues como has visto, cada género cumple con unas cláusulas para que aceptes o no las premisas que se te plantean en cada universo de mundos posibles.

Espero que todo lo que te he explicado en este superpost te sirva para aclarar tus dudas acerca de la novela de ficción especulativa.  Pero si todavía hay cosas en las que quisieras profundizar, te invito a que me escribas a mi correo electrónico valeriamarcon@yahoo.es y me lo comentes.  Estaré encantada de responderte y, si se tercia, plantear las respuestas en otro post.  ¿Qué te parece?

novela ficcion especulativa guia definitiva

¡Te espero en otro viaje en El Tren de lo Paranormal!

Novela paranormal: el concepto definitivo que buscabas

 «Que lo crea o no, me importa bien poco.  Mi abuelo se lo narró a mi padre; mi padre me lo ha referido a mí, y yo te lo cuento ahora, siquiera no sea más que por pasar el rato».

Gustavo Adolfo Bécquer.  Rimas y Leyendas.

¿Te ha pasado que cuando buscas el término Novela Paranormal te saltan en Google tropecientas páginas de Novela Romántica Paranormal?  ¿Es que acaso, antes del boom de este género, no había nada relacionado con historias de fenómenos sobrenaturales?  En este momento acabas de recordar que sí: tu madre, tu padre y tus abuelos te contaban historias y leyendas de fantasmas, de aparecidos o de hadas que vivían en los estanques y arroyos de su pueblo.  Tu cerebro hace click y te vienen a la cabeza las novelas de vampiros y de otras criaturas fantásticas que has leído a lo largo de tu vida.  Pero vayamos por partes, como diría Jack El Destripador.

Leyendas sobrenaturales

Leyendas sobrenaturalesRecuerdo que una noche me encontraba en cama con un horrible catarro.  Por aquel entonces yo tendría unos dieciocho años y, a pesar de los estornudos y de los mocos (¡qué asco, lo sé!), deseaba irme de juerga con mis amigos a pesar de parecer una zombi trasnochada.  Mi mamá entró en mi habitación y me dijo: «¿Por qué no lees algún libro?  Tienes un montón.  ¿Y para qué?  ¿Para que cojan polvo?  No me mires así, que no vas a salir.  Va a llover y te puedes empeorar».

En aquel momento sonó un trueno que hizo temblar las ventanas, el cielo se iluminó con un relámpago y se desprendió con violencia la lluvia de las nubes.  Con un gesto elocuente, mi madre se fue y cerró la puerta tras de sí.  «Es como si hubiera invocado la tormenta con sus poderes mágicos».  Sí, mi madre a veces tenía premoniciones y cuando decretaba cualquier cosa, solía ocurrir.

No existían ni las tablets, ni los Smartphone, e Internet comenzaba su camino con pasos pequeños.  Todavía estaba la era analógica y la era digital parecía lejana, como si fuera algo de ciencia ficción, así que mis distracciones se ceñían a los programas de televisión (no había tantos canales como ahora ni la televisión a la carta con plataformas de televisión digital), a los libros, a los juegos de mesa, a escuchar música y, por supuesto, a salir con mis amistades.

Me levanté de la cama con resignación, me acerqué al mueble y recorrí con la mirada los libros de la estantería.  Los había leído casi todos.  Me fijé en uno en particular que había comprado a los libreros de la universidad, un día en que la profesora habló de los autores del Romanticismo: estaba encuadernado en marrón y tenía letras doradas.  Se titulaba Rimas y leyendas, de Gustavo Adolfo Bécquer.  Apagué la luz principal y encendí la pequeña lámpara de mi mesita de noche para crear un ambiente apropiado.  Regresé al calor de las mantas y me arrellané en ellas, dispuesta a pasar mi catarro de la mejor manera posible.

Rimas y LeyendasComencé a leer La cruz del diablo.  A medida que leía, me iba metiendo más y más dentro de las mantas.  La luz parpadeó junto con otro potente trueno, las gotas de lluvia golpearon las ventanas y las persianas bailaron con el viento.  Miré para todos lados, inquieta.  A lo mejor mi imaginación me estaba jugando una mala pasada, porque de repente me pareció que las sombras se movían en mi habitación, igual que la armadura maldita del señor del Segre.  ¿Alguna vez has sentido indefensión ante una historia y has tenido miedo hasta de cerrar el libro por temor a que salieran sus criaturas sobrenaturales?

Cuando pasé la última página de aquel relato, tuve conciencia del poder de las leyendas misteriosas del tardío Romanticismo del siglo XIX, que delataban un gusto por las tradiciones populares, revestidas de un carácter sobrenatural y hasta místico.  ¿Y qué pensarías si te dijera que el terror a lo desconocido y a lo maravilloso es algo ancestral?  Está en cada rincón y en cada historia donde lo normal da paso a lo paranormal, en cada superstición y en el inicio primitivo de las cosas.

Como diría mi querido Gabriel García Márquez: «El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo».  ¡Allí es donde nace el miedo a los sucesos desconocidos y a lo fantástico!

El concepto definitivo de paranormal que buscabas

Fenómenos paranormalesTe voy a dar algunas claves para que entiendas de qué va todo este asunto de lo paranormal.  Según la RAE: «Dicho de un fenómeno.  Que no puede ser explicado por los conocimientos científicos actuales, y es objeto de estudio de la parasicología».  El prefijo para, que proviene del griego, indica que algo está «al margen de», «junto a» o «contra de».  ¿Qué ocurre cuando antepones el prefijo a otra palabra?  Sugiere que la palabra compuesta no expresa la autenticidad de algo, pero tiene relación.  Como ocurre con las palabras paramédico, paramilitar o paralímpico, por ejemplo.  En pocas palabras, algo paranormal se asemeja a lo normal, pero no lo es.  Todo lo que se aleje de lo cotidiano, de lo habitual, puedes considerarlo como algo sobrenatural.

Si observas con detenimiento en los libros de historia, te darás cuenta de que el concepto ha cambiado a lo largo del tiempo.  En la Antigüedad, los fenómenos extraños tenían su explicación en la mitología, pues no existían las ciencias para aclarar los fenómenos de la naturaleza.  Si caía un rayo, le echaban la culpa al dios del trueno.  Y si las cosechas eran malas durante un año, el problema se lo cargaban a la diosa de la fertilidad.

Las enfermedades mentales eran consideradas como «cosas del diablo» y eran tratadas mediante exorcismos.  Gracias a los avances de la medicina, hoy día son tratadas como patologías.  Como ves, la idea general está relacionada con lo que es racional y tiene una explicación científica (ya sea con bases en la biología, la física o la medicina), y con lo que no.

Es posible que a estas alturas recuerdes ciertas actuaciones fraudulentas de los charlatanes y supersticiosos, que han dañado la imagen de aquellos que estudian de forma seria los fenómenos sobrenaturales.  Cuando ves a una persona vestida con túnica y turbante, frente a una bola de cristal, lo más probable es que te rías y te muestres incrédulo ante cualquier cosa que te diga.  Por este motivo, los investigadores serios recurren a la ciencia para tratar este asunto de manera rigurosa, para que no los acusen de locos.

Bertrand Meheus, un estudioso del folclor, considera que hay mitos arcaicos que se han reactualizado gracias al desarrollo de la tecnología y de la ciencia, pues el sentido de lo sagrado no ha desaparecido.  Al contrario, se transforma y se adapta.  Piensa por un momento en todas las leyendas, mitologías y folclor religiosos de muchas culturas: constituyen todo aquello que no se puede explicar racionalmente y pertenecen al estadio más primitivo del ser humano.  Las tradiciones permanecen en el inconsciente colectivo y aquellos enigmas y rituales mágico-religiosos son vistos, en la actualidad, como fenómenos de lo oculto o de otro mundo (en el que pueden coexistir hadas, duendes, fantasmas, vampiros, ángeles, demonios, extraterrestres y un montón de criaturas más).  De esta manera, se mezclan creencias antiguas y modernas, relacionadas con culturas ancestrales y con los mitos modernos de la era tecnológica y espacial.

Lo paranormal en la literatura

cuentos miedo fantasia¿Sabías que los cuentos de miedo y de fantasía, narrados por nuestros ancestros a la luz de la lumbre, son la base de la literatura paranormal?  Muchos relatos folclóricos provienen de los mitos de los pueblos, que trataban de explicar fenómenos irracionales y que servían como un modo de advertencia, por si te daba por curiosear en lugares prohibidos o para mantener el orden en una sociedad concreta.  Todos los horrores nocturnos, la fantasía, la magia, los miedos de la infancia y el gusto por las emociones fuertes forman parte esencial de la literatura paranormal, que ha evolucionado junto con los mitos y cuentos populares.

En la literatura paranormal se desarrollan muchos elementos que están dentro de la categoría de lo extraño.  Llegados a este punto, te preguntarás, ¿cómo puedes saber en qué género específico está este tipo de literatura, si te encuentras ante un cuento o una novela de fantasía, de terror o de ciencia ficción?  ¿Y si te dijera que no hay fronteras que la delimiten y que puedes hallarla no en un solo género, sino en varios?  Alucinante, ¿verdad?  Todos estos géneros se mueven sobre un mismo terreno y sus elementos no tienen por qué estar reñidos los unos con los otros, sino al contrario, se alimentan.  Por esta razón, puedes leer autores como Edgar Alan Poe, Homero, Lovecraft, Shakespeare, Los Hermanos Grimm, Bram Stoker o Julio Cortázar, por ejemplo, y ver que hay más puntos en común de los que imaginas.

La novela paranormal y sus características

En la novela paranormal las historias de ficción están ubicadas en escenarios donde ocurren fenómenos sobrenaturales a personajes normales, como tú o como yo.  Las criaturas que aparecen en estas historias son, por lo general, aquellas que escapan a nuestro entendimiento y que no tienen nada que ver con el género humano.  Cuando lees este tipo de novelas puedes encontrarte con las siguientes características:

1.      Seres sobrenaturales, mitológicos, tecnológicos o fuerzas invisibles en escenarios reales o conocidos: demonios, ángeles, vampiros, etc., que cohabitan en una ciudad cualquiera, como la tuya, y que son aceptados o no dentro de ese escenario.

2.      Personajes normales en escenarios extraños, donde nada es lo que parece ser: casas encantadas, montañas embrujadas, bosques oscuros, naves espaciales con una inteligencia artificial demoníaca, etc.

3.      Situaciones donde lo irracional, la incertidumbre y el miedo a lo extraño se mezclan en la vida de las personas y las ponen a prueba: todo lo que afecta al orden natural de las cosas y que conduce a un peligro desconocido.  Se rompen las reglas convencionales y te ves atrapado en algo que no comprendes, porque no puedes luchar contra lo que no conoces.  Estás ante un fenómeno inexplicable.

4.      Situaciones donde lo fantástico, inédito o no, se vuelve verosímil y las criaturas que allí aparecen tienen la oportunidad de compartir con personajes normales: como una especie de convencionalismo, en el cual los sucesos misteriosos se resuelven gracias a unas leyes establecidas dentro de la narración.  En este caso, puedes identificar el universo fantástico que te presenta la historia, ya no sientes miedo porque racionalizas los elementos fantásticos y los ves como algo posible dentro de esa realidad.

novela paranormalPara que te quede más claro aún, y como forma de conclusión, muchas veces puedes sentirte más confortable leyendo relatos de pociones mágicas o hechizos que leyendo historias donde los elementos de la realidad cotidiana se presentan sin alteraciones y sin embargo, sabes que no deberían estar allí porque hay algo que no encaja.  Los objetos mágicos, aunque sean extraños, muchas veces tienen una explicación dentro de las historias, mientras que lo otro, representa una contradicción dentro de lo conocido.

En una novela paranormal vas a encontrar a seres humanos en constante tensión debido a los escenarios o a las criaturas sobrenaturales.  Esta tensión es fundamental para que la novela funcione y el conflicto se desarrolle dentro de una historia con fenómenos inexplicables para la mente humana y para la percepción de la realidad.

Espero que todo lo que te he escrito aquí te haya servido para aclarar tus dudas al respecto.  Si quieres que hable de algún otro aspecto relacionado con este tema, escríbeme a mi correo electrónico valeriamarcon@yahoo.es y con mucho gusto te responderé.

¡Te espero!

 

 

Vivir peligrosamente

“Pero si disponemos una sola vida en este mundo, ¿acaso no será lo mejor vivir peligrosamente, arriesgándola por algo, en este caso la escritura, que de veras importe y nos importe?  No se me ocurre ninguna opción mejor”.

Esther Tusquets

Siempre que comienzas algo sientes que caminas en la cuerda floja.  No hay garantías de que llegues a la meta.  Todo conlleva un riesgo.  ¿A que no te imaginas que escribir es un acto peligroso?  ¡No sabes cuánto!  Como diría Edward Bulwer-Lytton, escritor y periodista inglés, la pluma es más poderosa que la espada.

Escribir es un acto peligroso

Photo by Leio McLaren on Unsplash

Cuando sabes manejar el lenguaje de forma afilada, te aseguro que puede hacer mucho daño o mucho bien, depende de cómo las uses.  Las palabras bien escritas pueden llegar a lo profundo de una persona y dejarle marcada.  Por eso es muy importante que todo lo que escribas sea correcto, porque es muy fácil caer en vulgaridades e insultos, algo muy común en esta Era de la rapidez y de la información por la redes sociales.  Pareciera que todo vale, pero no es así.

Escribir bien es un acto de rebeldía.  Es exponerte como eres.  Es un acto muy íntimo contigo mismo.  Te miras y descubres muchas cosas que no sabías que tenías dentro.  Hay infinidad de manuales y de cursos que te indican cómo escribir, cómo programarte para ser un buen escritor, cómo promocionarte… ¡Las fórmulas mágicas para que tu próxima obra sea un bestseller!  ¡Las diez claves para sacar adelante una novela en tres meses!  ¡Todo suena genial y hasta imprimes una agenda del escritor para apuntar todo lo que se te ocurra y planificar las semanas!

Hay que leer, y mucho, para tener un dominio de las letras y tener una cultura general, para poder escribir con propiedad, sin tirar flechas alocadamente.  Cultivar e incentivar el músculo de la imaginación es vital.  Y si lo combinas con lo que hayas aprendido a lo largo de tu vida y de tus experiencias entonces serás capaz de transmitir mensajes poderosos.

Escribir sobre los conocimientos que has adquirido en la vida o sobre ti mismo, es un buen comienzo.  Todo lo que escribes refleja lo que eres, tu ideología y tus creencias.  Nada es neutral si nace de ti.

Photo by Hannah Wei on Unsplash

Photo by Hannah Wei on Unsplashyenda

¡Lánzate a escribir!  Yo quiero vivir peligrosamente como lo hacen mis personajes.  Necesito arriesgarme con cada palabra a llegar tan lejos como sea posible, sin miedo a ser juzgada.  La libertar que siento al escribir no tiene precio.  Y es allí, en la cuerda floja, en el filo de la navaja, donde salen las mejores historias e ideas, porque sabes que si te caes te estrellas contra las rocas.